¡Agua!
Es francamente difÃcil recordar un otoño tan seco y tan extraño. La lluvia no está llegando a ningún territorio de la penÃnsula, y si lo ha hecho ha sido en forma de trombas y tormentas devastadoras que en nada benefician al campo.
Por otro lado, las temperaturas, las máximas, también son anormalmente elevadas para la época avanzada del año en la que nos encontramos aunque las mÃnimas están más en la lÃnea que proporcionan habitualmente los cielos despejados.
Con esta realidad y las expectativas que a corto plazo se prevén, no es extraño que una comunidad como la Murciana dedicará, en 2008, el cuarenta y cuatro por ciento de su presupuesto inversor a paliar la carencia de agua.
A ver si llueve y no tenemos que gritar: ¡agua!
