Más sobre abejas
Comentábamos en el post anterior la extraña desaparición que está sufriendo esa especie de insectos tanto en Europa como en EE.UU.
Si la disminución de las abejas supone todo un problema económico para los apicultores, no lo es menos para el medio ambiente: sin la presencia de ese laborioso animal muchas plantas se quedarán sin polinizar y, por tanto, también desaparecerán lo que, a su vez, repercutirá en la escasez de alimentos para otros animales que no sobrevivirán o se verán obligados a emigrar a otros territorios. En fin, la cadena de la vida en nuestro planeta, rota por cualquier eslabón, supone una auténtica catástrofe.
